Tratamientos Faciales by LR
ACIDO HIALURONICO
Una nueva sustancia para nutrición de tejidos
Gracias a su capacidad de retener el agua en un porcentaje equivalente a miles de veces su peso, desarrolla una eficaz acción: reconstituye las fibras que sostienen los tejidos de la piel.
Es absolutamente puro, estéril. Por lo tanto sin riesgos de transmitir enfermedades u ocasionar alergias. Su molécula compuesta de azúcares, es biocompatible.
Cumple una función hidratante, estimula la circulación periférica, revitaliza el ciclo celular y restituye al rostro luz y suavidad. Es un tratamiento que no "tira" como lo hace un lifting, pero es muy eficaz para suavizar las arrugas. Se usa también para mejorar los resultados del lifting.
Se puede considerar como una alternativa muy buena y eficaz para la hidratación de la piel.
Vitamina A
La vitamina A (retinol) y sus derivados son de los nutrientes que con más frecuencia se añaden a cremas, lociones y otros cosméticos. Se dice que ayudan a reducir, e incluso a prevenir, la formación de arrugas, dando a la piel una apariencia más joven. Veamos qué tan cierto es esto.
La vitamina A es precursor o formador del ácido retinoico, una sustancia orgánica que actúa como regulador de la diferenciación celular en diferentes órganos y tejidos, incluyendo la piel. De hecho su síntesis durante el desarrollo embrionario esta finamente regulada, y su carencia o exceso puede producir graves malformaciones en el embrión. En adultos su carencia está acompañada, entre otros síntomas, de problemas severos en la piel. Un efecto del ácido retinoico, importante desde el punto de vista cosmético, es que estimula la síntesis de colágena e inhibe su degradación. La colágena es una proteína fibrosa (que no es soluble en agua y tiene un aspecto semejante al de una fibra) y conforma uno de los principales componentes de la matriz extracelular, esto es, el material que llena el espacio existente entre las células de un tejido. La colágena mantiene a las células en su sitio, lo cual previene la formación de arrugas.
El ácido retinoico estimula también la producción de células nuevas en las capas internas de la piel y acelera el desprendimiento de las células muertas de las capas superficiales. Ambos efectos contribuyen a suavizar y desvanecer las arrugas.
La aplicación directa del ácido reti-noico sobre la piel se utiliza con frecuencia para tratar los daños que produce la exposición excesiva a la radiación solar, la cual estimula la degradación de la colágena y promueve el engrosamiento y la aparición de arrugas, lo que causa un envejecimiento prematuro de la piel. Por otra parte el ácido retinoico regula la proliferación y movilidad de los melanocitos, que son las células encargadas de producir melanina, el principal pigmento de la piel. Por ello también se utiliza en el tratamiento de desórdenes de la pigmentación de la piel, entre ellos los producidos por la radiación solar, como la aparición de manchas oscuras.
Vitamina E
Esta vitamina existe en ocho formas diferentes, de las cuales la que actúa más activamente en el ser humano es la denominada alfa-tocoferol. Su función principal en las células es actuar como antioxidante, protegiéndolas de una serie de agentes químicos muy reactivos denominados radicales libres (véase recuadro), los cuales pueden atacar e inactivar una gran diversidad de biomoléculas, incluyendo proteínas, ácidos nucleicos y lípidos. Esta vitamina atrapa los radicales libres presentes en las membranas de las células. La acumulación de daños por efecto de los radicales libres es una de las causas más probables del proceso de envejecimiento.
El oxígeno es un poderoso agente oxidante capaz de inducir la generación de radicales libres, de ahí que la piel, al estar expuesta directamente al oxígeno del aire, sea particularmente propensa al daño que éstos causan. Por ello en la piel existe toda una intrincada red de -sistemas antioxidantes encargados de neutralizar los daños inducidos por la generación de radicales libres, de los cuales la vitamina E es el más importante.
Por lo anterior, se ha considerado que la adición directa de vitamina E sobre la piel debe ejercer un efecto protector. Además, el alfa-tocoferol impide la penetración de la radiación ultravioleta, es decir, actúa en la piel como un filtro solar. De hecho, está demostrado que la aplicación de vitamina E previene el desarrollo de cáncer de piel inducido por esa radiación. Sin embargo, el alfa-tocoferol es poco estable y se degrada rápidamente por acción de la luz ultravioleta, por ello en los cosméticos suele adicionarse en forma de derivados inactivos. Tanto la vitamina E como sus derivados son solubles en grasas y pueden por esta razón ser absorbidos por la piel con relativa facilidad.